SANCIONES ECONOMICAS Y FINANCIERAS
A principios de mi carrera formé parte de un interesante y analítico grupo de diplomáticos en NY, ente ellos el Prof. Rubin quien me invitó a formar parte de la Asociación de Derecho Internacional, grupo académico de prestigio. Se trata de la Comisión sobre Empresas Transnacionales del Consejo Económico y Social de la ONU, en la cual fui representante de Venezuela en una de las primeras responsabilidades en mi carrera. Esta Comisión se había formado en las Naciones Unidas como reacción ante los escándalos de grandes firmas en actividades diversas como sobornos, evasión de impuestos, transferencias de precios, violacion de decisiones internacionales y hasta participación en golpes de estado, etc,. Esas actividades de alguna transnacionales todavía sorprenden por su supervivencia, como es el caso de la compañía transnacional brasileña Odebrecht y sus operaciones ilegales en numerosos países. La Comisión tenía como propósito adoptar un código de conducta para dichas empresas que finalmente
Uno de los primeros trabajos de esa Comision de la ONU fue la de solicitar un informe al Secretario General de Naciones Unidas sobre las actividades de la ET que perturbaban las acciones y relaciones entre los Estados. Casos históricos como el de la ITT en el Chile de Salvador Allende habían creado sorpresa entre los gobiernos mundiales porque parecía que había un nuevo actor supranacional con la capacidad de influir tremendamente, incluso mas que muchos pequeños Estados ( además con gran eficacia).
En aquel informe del Secretario General, salió a la luz con detalle, el conjunto de formas o mecanismos que la empresas transnacionales utilizaban para evitar las sanciones impuestas por la ONU. Yo había viajado desde Caracas para asistir a una de las primeras reuniones de la Comisión. Allí se presentó ese importantísimo documento que daba cuenta de la enorme y clandestina maraña mercantil que se había creado para burlar el suministro petrolero a la Sudáfrica del Apartheid.
Ese caso por su complejidad e implicaciones me llamó mucho la atención. El informe revelaba, luego de investigaciones muy precisas, como las empresas se las ingeniaban para evadir los controles. De esa forma, países como Sudáfrica, vencían la resistencia internacional dejando sin efecto práctico las sanciones. Claro que además, habían gobiernos que se hacían de la vista gorda por sus intereses en la riquísima SA.
Le comenté los principales descubrimientos del informe al embajador de Venezuela, quién horas mas tarde procedió a presentar esos graves hechos al Consejo de Seguridad.
Lo que me viene al recuerdo es que el Consejo había establecido sanciones o embargo petrolero a Sudáfrica en nombre de la comunidad internacional. pero no se hacía seguimiento. La reacción del Consejo fué de total sorpresa ante los hallazgos del informe. Estableció de inmediato nuevos mecanismos para redoblar las sanciones.
Aún así, quedaba claro que las sanciones globales (como embargo a un país) en si mismas no eran, (ni son), el medio para resolver o influir en una situación política donde los gobiernos pueden encontrar formas de evadirlas pero que afectan dramáticamente a sus habitantes.
Básicamente ha quedado claro en los casos históricos de aplicación de sanciones a un país (aclaro sanciones globales, tipo embargo, que no a individuos) como el caso de Cuba, que las mismas han servido más para empobrecer poblaciones, sobre todo a los más vulnerables, mientras que ha dado recursos justificativos y solidez a los gobiernos contra quienes se ha aplicado. Han servido para convertir en víctimas a los gobiernos sancionados y para endilgar a los sancionadores, las culpas de las miserias y privaciones. Ya se conocen los resultados.